Medimos el efecto de tres intervenciones para acercar las autovaloraciones de mujeres y hombres a su desempeño real.
Nota: en Colombia, una caja de compensación familiar es una entidad privada que brinda a los trabajadores y sus familias servicios de subsidios, salud, educación, cultura, entre otros.
Comfama, una de las cajas de compensación familiar más grandes de Colombia, enfrentaba una subrepresentación de mujeres en posiciones de liderazgo.
Entre las causas identificamos diferencias en cómo mujeres y hombres autoevalúan su desempeño: las mujeres suelen valorarse por debajo de su rendimiento real y los hombres por encima. Para abordar la subrepresentación había que cambiar percepciones y barreras implícitas detrás de esa brecha.
La meta era nivelar la autovaloración de hombres y mujeres con respecto a sus desempeños reales.
Diseñamos un experimento lab-in-the-field que presentaba distintos mensajes entre un examen y la autoevaluación del desempeño en ese examen. Medimos el efecto de cada tratamiento sobre las autovaloraciones y la confianza en el futuro.
Sin mensaje. Medimos la diferencia entre el rendimiento real y la autoevaluación como punto de comparación.
Información concreta sobre el desempeño real en el examen.
Un mensaje sobre los sesgos de género presentes en las autoevaluaciones.
Retroalimentación cuantitativa sobre el desempeño más el mensaje sobre los sesgos de género en las autoevaluaciones.
Figura · Rendimiento real vs. autoevaluación por tratamiento
Dar datos concretos del desempeño funciona mejor que advertir sobre el sesgo en abstracto. Señalar el sesgo por sí solo, sin acompañarlo de evidencia del rendimiento real, puede tener un efecto contraproducente sobre la confianza.
Las intervenciones basadas en ciencias del comportamiento son clave para mejorar las autoevaluaciones y fortalecer la confianza en el futuro profesional.
Permiten abordar y modificar percepciones y comportamientos de forma efectiva, facilitando un progreso real en áreas críticas como la equidad de género en el ámbito laboral. Resolver grandes retos institucionales, como la subrepresentación de mujeres en posiciones de liderazgo, requiere múltiples cambios pequeños a lo largo de la línea de carrera profesional.
Implementar estas estrategias desde un entendimiento profundo del comportamiento humano puede conducir a transformaciones posteriores en la cultura y las prácticas organizacionales.